Los asuntos religiosos abarcan la gestión, regulación y prácticas de las iglesias, agrupaciones y asociaciones de culto, asegurando el cumplimiento de la ley. Implica la relación entre el Estado y estas entidades para garantizar la libertad de culto, el registro de asociaciones, y el manejo de sus actividades, patrimonio y ministros.
Garantía Constitucional: Asegurar el cumplimiento del derecho fundamental a la libertad religiosa y de culto.
Asesoría y Registro: Representar al gobierno frente a las entidades religiosas, canalizando sus inquietudes y gestionando sus trámites.
Cohesión Social: Fortalecer el tejido social, promoviendo la unidad en la diversidad y el respeto a la pluralidad religiosa.
Diálogo Interreligioso: Favorecer espacios de diálogo y fomentar una cultura de tolerancia.
Modernización: Ser instituciones que utilicen tecnología para automatizar y agilizar trámites y servicios.
Inclusión: Reforzar la inclusión social y eliminar la discriminación.
Ética: Propiciar la elaboración de códigos de ética interreligiosos con valores compartidos.